
A nuestra llegada al hospital nos organizamos en parejas pues la cantidad de gente era muy grande, cuando salí del auto y vi el lugar note como muchas personas estaban con gran dolor en su corazón, no sabía la razón específica de cada uno, lo único que podía ver a través de cada uno era una oportunidad de hablar de Dios y su propósito para nuestras vidas, me acerque a cada grupo de personas presentes y les ofrecimos el respectivo café y un pan que estábamos seguros no saciaría su hambre o le quitaría el frio, pero serviría de medio para poder hablar del plan de Dios basados en que todas la cosas ayudan a bien a los que aman al Señor hablamos allí encontramos algunos casos muy fuertes como accidentes y enfermedades crónicas muchas de las familias allí representadas no podían con el dolor pero a través de la conversación que tuvo cada integrante de generación escogida de llevar las buenas nuevas de salvación.

Un caso ya mencionado en nuestro blog es el de “Tío” una persona con capacidades diferente que es afectada de retraso mental y poder compartir una sonrisa y un momento de alegría junto a él, cada caso cada necesidad la guardamos en nuestro corazón y la ponemos las manos Dios, la necesidad es grande y los obreros pocos, si cada día nos levantamos como una generación escogida por Dios él nos utilizara en el servicio a nuestro prójimo.

Y concluyo con esto “Queridos hermanos, amémonos los unos a los otros, porque el amor viene de Dios, y todo el que ama ha nacido de él y lo conoce. El que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor. Así manifestó Dios su amor entre nosotros: en que envió a su Hijo unigénito al mundo para que vivamos por medio de él.” 1 Juan 4:7-8









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